top of page

El útero, centro de amor propio.

  • 3 mar 2017
  • 2 Min. de lectura

En tiempos antiguos, el útero era considerado como un ser independiente en leyendas y relatos, aun hay registros de dicha creencia, como si fuera una criatura con su propia vida. Posiblemente porque nuestro útero vibra, y se pone en movimiento en determinadas circunstancias, como en el orgasmo o en estados de consciencia relacionados con el ciclo menstrual.


El estado natural del útero es el de la sensualidad y, en momentos de apertura, de ampliación de nuestras percepciones, puede llevar a estados extáticos donde se fundan cuerpo y mente, erotismo y trascendencia.


Sin llegar a buscar necesariamente este tipo de experiencias, se puede descubrir además un espacio de dulzura, de calor y de profunda seguridad.

Este retorno perceptivo, interior, en el útero mismo, nos hace penetrar en su seno y beneficiarnos de su energía materna y matricial, a través de nosotras mismas. Simbólicamente, nuestra matriz se convierte en un espacio donde parirnos a nosotras mismas. Puede adoptar la forma más concreta de una etapa de curación interior o del cumplimiento de un proyecto vital o una obra creativa.


Además forma parte de una red, acompañado de los riñones y el corazón,que participa en la distribución de nuestra energía dinámica, así como en el equilibrio del ciclo menstrual, la salud ginecológica, la vitalidad genital y la sexualidad. Desde la medicina china, el estado energético de nuestro útero depende, por tanto de la calidad de energía de los riñones y de la sangre del corazón.

Posee una doble función: de almacenamiento y evacuación, por lo que el útero siempre tendrá una propensión a ser receptáculo de nuestras emociones para, después, evacuarlas. Ése es su movimiento propio, en resonancia con el ritmo del ciclo menstrual: acumula y luego evacua.


Por eso es tan importante, que la sangre y la energía circulen bien por el útero y por toda la pelvis.

Si no es el caso, se ve entorpecido en su movimiento natural y ello repercute en el ciclo menstrual, que puede volverse desagradable, o en nuestra salud ginecológica, que puede conservar la impronta de las emociones bloqueadas, en forma de patologías.


"restablecer la libre circulación en esa región, practicando ejercicios de consciencia, ayudándose con plantas medicinales cuya acción sea específica para el útero, o haciéndose acompañar, por una terapeuta energética, nos permitirá recuperar la energía y entrar en un círculo virtuoso con nuestro útero"


Fuente: "Sabiduría y Poder del Ciclo Femenino" (Marie-pénélope Pérés y Sarah- Maria LeBlanc)



 
 
 

Comentarios


Featured Posts
Recent Posts
Archive

© 2014 by Pulsos del Alma.  Proudly created with Wix.com

  • Instagram
  • YouTube
  • Facebook Social Icon
bottom of page